¿Quiénes somos?

‘Bogotá es mi huerta’ es la primera plataforma virtual 

de co-creación de agricultores urbanos agroecológicos del país

Bogotá es un referente en Latinoamérica en agricultura urbana, gracias a los más de 20 mil huerteros, las casi 4 mil huertas que existen en la ciudad, la construcción de una política pública pionera en la región y la implementación de ‘Bogotá es mi huerta’, la primera plataforma pública de cocreación de contenidos que contribuye  con la caracterización, visibilización y sistematización de las experiencias exitosas y lecciones aprendidas en beneficio de la calidad de vida, seguridad alimentaria de la capital y mitigación del cambio climático.

 

¿Cómo puedes participar? 

*Puedes ser bloggero y compartir reflexiones y experiencias frente a la agricultura urbana y periurbana agroecológica desde tu localidad

   – Puedes plantear temas de análisis y discusión en el Foro.

   – Puedes compartir tus historias en video/texto o podcast.

   – Puedes promocionar tu emprendimiento  

Esta iniciativa hace parte de las apuestas de la formulación del Programa Distrital de Agricultura Urbana y Periurbana ‘Bogotá es mi huerta’ que establece el Plan de Desarrollo Distrital (2020-2024) y que se realiza en convenio con la Organización de Estados Iberoamericanos – OEI, para contribuir con la soberanía alimentaria, la reactivación económica, el reverdecimiento de la ciudad y la mitigación del cambio climático de Bogotá.  

 

Las huertas en contextos de pandemia y problemáticas actuales 

En medio de la coyuntura actual, provocada por la pandemia, la agricultura urbana cobra mayor importancia porque se convierte en una oportunidad de reactivación económica, a través de la generación de empleo, aporta en la seguridad alimentaria de los habitantes de la ciudad, propicia una alimentación saludable para una mejor calidad de vida y promueve la organización de las comunidades y el fortalecimiento del tejido social. Otro tema que se ha visibilizado con la pandemia es el aporte de estas huertas a la salud mental personal, familiar y comunitaria. 

Por otro lado, la preocupación por el cuidado del medio ambiente, principalmente por las consecuencias del cambio climático, han generado un alto interés en las prácticas de agricultura urbana con un enfoque agroecológico. Por eso, uno de los componentes principales de ‘Bogotá es mi huerta’, en su compromiso en responder a las problemáticas actuales medio ambientales, es dar prioridad a la optimización de los espacios, los residuos orgánicos, el agua y los recursos naturales, sin interrumpir las interacciones con los ecosistemas y utilizando tecnologías no contaminantes.  

 

Tener huerta en casa es posible  

Hoy la labor del agricultor ha trascendido lo rural. Actualmente las huertas urbanas están en auge, sin distinción de estratos sociales, y se proyectan como un estilo de vida de las grandes ciudades, así como una oportunidad adoptada para todos los ciudadanos de cualquier edad, principalmente por jóvenes y mujeres, en el caso de Bogotá. 

El Jardín Botánico de Bogotá José Celestino Mutis invita a todos los ciudadanos a crear su propia huerta. Sin importar si tiene o no conocimiento en agricultura urbana, ni del tipo de residencia que habite, cualquier ciudadano puede conformar su huerta en casa, ser productor de su propio alimento y, según el caso, generar excedentes para obtener una nueva forma de ingresos económicos o maneras de intercambio de alimentos en comunidad, además de convertirse en un agente de cambio en beneficio del medio ambiente y aportar a la mitigación del cambio climático. Según el interés, es posible conformar huertas caseras, comunitarias, institucionales y escolares.

 

‘Bogotá es mi huerta’ se articula con los mercados campesinos  

 ‘Bogotá es mi huerta’ se articula con los mercados campesinos agroecológicos para aportar a la reactivación económica de medianos y pequeños productores, la seguridad alimentaria, el intercambio cultural y la transferencia de conocimientos ancestrales, donde se ofrecen alimentos limpios, frescos, orgánicos, libres de químicos a precios justos y sin intermediarios como verduras, aromáticas, hortalizas, condimentarias, legumbres, frutas, quesos, café orgánico y jugos naturales. 

 Estos espacios, liderados por el Jardín Botánico de Bogotá, en coordinación con la Secretaría de Desarrollo Económico y el Instituto para la Economía Social, se han llevado a cabo cada primer fin de semana de cada mes y cada vez crecen más.

Recordemos lo que quedó establecido en el artículo 34 del Plan Distrital de Desarrollo “UN NUEVO CONTRATO SOCIAL Y AMBIENTAL PARA LA BOGOTÁ DEL SIGLO XXI”.

(…) se promoverá la conformación de huertas orgánicas con prácticas agroecológicas en espacios urbanos institucionales y comunitarios, a través de la implementación de un programa distrital de agricultura urbana, periurbana y rural, articulado a los mercados campesinos, con participación de organizaciones campesinas, que a través de sus estructuras garanticen que el pequeño y mediano productor campesino aporte al intercambio cultural y a la transferencia de conocimientos ancestrales, contribuyendo al proceso de implementación en terrazas, patios de viviendas, balcones de edificios y en huertas de campesinos periurbanos. La práctica de la agricultura urbana, periurbana y rural será a través de la siembra de especies alimenticias, medicinales y condimentarías por medio de buenas prácticas agrícolas a mejorar el acceso a una alimentación sana y nutritiva que fortalezca la seguridad alimentaria de sus practicantes y garantice canales de comercialización directa sin intermediación. Formular y facilitar estrategias de asociatividad entre campesinos y campesinas productores de bienes agroalimentarios, los pequeños y medianos comercializadores del municipio y los consumidores. A estos espacios podrán acudir en condiciones de igualdad todos los actores de la economía campesina municipal y su entorno regional (…)”. Concejo de Bogotá, 2020, artículo 34). 

Conocer la evolución y el estado actual de la agricultura urbana y periurbana en la ciudad de Bogotá, permitirá la construcción colectiva de estrategias que promuevan la variedad y diversidad de mecanismos técnicos y sociales que integren la participación de múltiples actores que compartan conocimientos hacia una agricultura agroecológica a partir de las experiencias y tradiciones que puede aportar no sólo el Jardín Botánico de Bogotá sino los diferentes actores multiculturales de esta  ciudad.