• Ocho huerteros que hacen parte del programa de agricultura urbana del Jardín Botánico de Bogotá, presentaron sus emprendimientos agroecológicos en la Plaza de Bolívar.
  • Los visitantes les compraron sus hortalizas frescas, encurtidos, antipastos, mermeladas, lechugas con sabor a limón, ajíes y abonos.
  • El Gran Mercado Campesino, evento anual de la Secretaría de Desarrollo Económico, reunió a más de 300 productores y transformadores de alimentos.

La Plaza de Bolívar, un ícono capitalino construido en 1539, un año después de la fundación de Bogotá, se vistió con los colores del campo el 5 y 6 de junio para celebrar la versión número 21 del Gran Mercado Campesino.

Este evento anual de la Secretaría Distrital de Desarrollo Económico, reunió a más de 300 productores y transformadores de alimentos de la capital del país y varios territorios de la región central.

Frutas, hortalizas, miel, tubérculos, mermeladas, panadería artesanal, masato, dulces tradicionales, derivados lácteos y comidas típicas, deleitaron a los miles de visitantes y turistas extranjeros durante estos dos días de fiesta.

“El campo está de moda” fue el lema escogido para esta actividad que reconectó a la ciudadanía con los sabores, saberes y talentos campesinos. Una pasarela que integró la moda, gastronomía y agricultura, brilló en este mercado.

“En alianza con el programa Bogotá Corazón Productivo, presentamos una propuesta creativa que unió prendas de San Victorino y La Alquería con los productos campesinos. Los modelos desfilaron junto a los productores”, informó la Secretaría de Desarrollo Económico.

12 emprendimientos del programa Hecho en Bogotá, con propuestas de hogar, decoración y alimentos empacados, también hicieron presencia. Además, el Gran Mercado Campesino contó con una rueda de negocios que reunió a 30 compradores.

La música popular puso a bailar a los participantes y visitantes. Carranga, gaitas, papayeras y joropo amenizaron esta celebración del campo que estuvo pasada por agua. Juancho El Jornalero fue uno de los artistas más aplaudidos.

El alcalde mayor de Bogotá, Carlos Fernando Galán, visitó varios de los stands del Gran Mercado Campesino y resaltó el papel del campesinado en el abastecimiento alimentario de la ciudad, la economía y la preservación cultural de las tradiciones.

“El campo está de moda por su gente, sus tradiciones y su sabor. Este evento exalta a los campesinos, quienes garantizan nuestro desarrollo económico y nuestra seguridad alimentaria”, dijo el mandatario.

Huerteros protagonistas

Como es habitual, el Jardín Botánico de Bogotá (JBB) hizo presencia en el Gran Mercado Campesino de la ciudad a través del programa de agricultura urbana y periurbana, una estrategia que nació en 2004.

Ocho huerteros que reciben asesoría técnica de la entidad y hacen parte de los Mercados Campesinos Agroecológicos, evento que se realiza el primer fin de semana de cada mes, presentaron sus emprendimientos.

“Llevamos una gran variedad de productos de las huertas y transformados de la agricultura urbana, como hortalizas, encurtidos, antipastos, mermeladas, ajíes, abonos y plantas ornamentales”, dijo Suyapa Barón, coordinadora de los mercados del JBB.

Gladys Duarte y Paula Sánchez, agricultoras urbanas de Monterrey, una huerta comunitaria ubicada en la localidad de Kennedy, presentaron el producto insignia de este terruño agroecológico: la lechuga con sabor a limón.

“También llevamos café, chocolate y miel, productos elaborados por personas que participan en esta huerta ubicada en el barrio Monterrey y que empezó a gestarse en agosto de 2010, cuando recuperamos una zona afectada por escombros”.

Luz Stella Ávila, una de las ciudadanas que participa en Ofir-El Trébol, huerta comunitaria de Fontibón que cuenta con un panel solar y sistema de recolección de agua lluvia, llevó galletas con sabor a naranja y mermeladas elaboradas con los frutos del sauco y eugenia.

“Nuestro emprendimiento se llama Hikari, palabra japonesa que significa luz. A pesar de la lluvia, las galletas y mermeladas saludables se vendieron muy bien en este gran mercado. En esta ocasión, me acompañó mi hija”.

Luis y Ligia Sanabria, una pareja de esposos de la localidad de Bosa, vistieron de verde su stand con cientos de plantas ornamentales y varias hortalizas y plantas medicinales que siembran en la terraza de su casa.

“Llevamos muchos años participando en los Mercados Campesinos Agroecológicos del JBB y fue todo un honor presentar nuestros productos en un evento tan importante como el Gran Mercado Campesino; bailamos mucho con la carranga”.

César Molina, un biólogo que logró convertir un terreno afectado por los residuos sólidos en una huerta próspera en la localidad de Tunjuelito, llamada El Edén, deleitó a los turistas con sus picantes, salsas y dulces de fresa, mora, maracuyá y gulupa.

“Mi empresa de ajíes se llama Tijicum. Ofrezco estos productos con empanadas de diferentes sabores que siempre se venden como pan caliente en las ferias locales y eventos como los mercados campesinos”.

Víctor Arévalo, un ingeniero mecánico que se volvió huertero durante la pandemia, vendió varios de los abonos orgánicos (humus líquido y sólido) que hace en la terraza de su casa a través de las lombrices rojas californianas que tiene en varias canecas.

“La huerta de Santi, nombre de mi negocio verde, es homenaje a Santiago, mi único nieto. El JBB me ha capacitado mucho para mejorar mis abonos, los cuales presento en ferias locales y el Mercado Campesino Agroecológico”.

‘Pomaret: conservas artesanales’, el emprendimiento de Fernando Serra, fue uno de los que recibió mayor acogida durante los dos días del Gran Mercado Campesino. Vendió casi 20 frascos de encurtidos y antipastos.

“Mis productos, como pimentones agridulces, ceviche de berenjena y mango biche, antipasto con atún y berenjena en escabeche, son bastante apetecidos por la ciudadanía. Las personas que los prueban, se enamoran del sabor”.

Vitrina huertera

Los visitantes del Gran Mercado Campesino también tuvieron la oportunidad de conocer la oferta huertera del Jardín Botánico. En una carpa, varios profesionales de la entidad presentaron los proyectos del equipo de agricultura urbana.

Las rutas agroecológicas ‘De huerta en huerta’, una estrategia que mezcla lo turístico, ambiental, educativo y comunitario y la cual busca fortalecer los procesos de agricultura urbana en la ciudad, llamaron la atención de los asistentes.

“Son recorridos interactivos en donde las huertas urbanas y periurbanas de Bogotá se conectan entre sí. Cuentan con actividades basadas en la educación ambiental y la agricultura como eje principal”, informó Suyapa Barón.

A la fecha, el JBB ha consolidado cinco rutas agroecológicas en Suba, Kennedy, Engativá-Teusaquillo, Chapinero y el centro de la ciudad, proyectos que suman 21 huertas con distintas temáticas, prácticas, estilos, historias de vida y talleres.

“En el Gran Mercado Campesino, varias personas manifestaron su interés en conocer alguna de estas rutas y les brindamos toda la información. Este evento también es una ventana para mostrar nuestras estrategias”, apuntó la profesional.

Los ciudadanos también conocieron cómo pueden solicitar asesoría técnica para montar o fortalecer una huerta o participar en los talleres de gastronomía y transformación de los productos de la agricultura urbana.

“Además, los invitamos a conocer y participar en los bancos agroecológicos comunitarios de semillas nativas y les informamos sobre las redes de agricultura urbana que hay en la ciudad”.

Jhon Barros
Author: Jhon Barros

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Jardín Botánico de Bogotá