- Carolina Deik, la primera dama del Distrito, inauguró la cuarta huerta comunitaria de su proyecto Tejidos Urbanos.
- Está ubicada en un parque del barrio Los Andes, en la localidad de Barrios Unidos, y la conforman plantas aromáticas y medicinales de 10 especies.
- Este huerto es fruto de la unión entre la Fundación Universitaria Cafam, el Jardín Botánico José Celestino Mutis y la Junta de Acción Comunal.

Esperanza Martínez, una mujer que siempre viste prendas de colores vivos y no sale de su casa sin pintarse los labios de rojo, asegura que el barrio donde vive hace 30 años, una zona de la localidad de Barrios Unidos, es un paraíso.
“Los Andes, ubicado a espaldas de Cafam Floresta, está catalogado como uno de los barrios más hermosos de la ciudad. Conserva la belleza de sus casas coloniales de dos pisos, sus calles lucen limpias y es bastante seguro”.
El verde es otro de los atractivos de este sector residencial. Todos los andenes cuentan con árboles y arbustos de diferentes portes y los antejardines de las viviendas se caracterizan por albergar jardines perfectamente trazados y organizados.
“El parque Canal del Río Negro, un sitio con varias canchas deportivas y zonas de juegos infantiles rodeadas por árboles altos y antiguos; y las alamedas de este canal de aguas lluvias; son nuestros mayores pulmones verdes”.

Según Esperanza, la mayoría de los habitantes de Los Andes, en especial los más antiguos, son guardianes de la naturaleza. Además de cuidar las coberturas vegetales del sector, participan en diferentes actividades ambientales.
“Hace poco participamos en una plantación de árboles en la ronda del canal Río Negro, actividad del Jardín Botánico de Bogotá (JBB) donde le rendimos un homenaje a Valeria Afanador, en angelito que perdió su vida en un colegio de Cajicá”.
Esta elegante ciudadana, miembro de la Junta de Acción Comunal del barrio Los Andes, es una gran conocedora de las plantas medicinales y aromáticas, tesoros que están presentes en su patio, antejardín y en varias materas de su casa.
Con tan solo analizar las formas de las hojas y flores u oler sus aromas dulces o amargos, Esperanza identifica la especie de estos tesoros ancestrales y habla con propiedad de todas sus propiedades medicinales.

“Mi casa es una botica aromática. Tengo lavanda, caléndula, menta, cidrón, romero, tomillo y muchas especies más con las que hago infusiones para mejorar la salud, disminuir el estrés o relajar la mente. Esta farmacia natural es uno de mis grandes orgullos”.
Uno de sus sueños más antiguos es que el parque Canal del Río Negro, el tesoro verde de la calle 94 con carrera 65a que ve desde las amplias ventanas de su casa, cuente con una huerta de plantas aromáticas y medicinales.
“El parque tiene muchas zonas verdes aptas para el montaje de una huerta. Ese es uno de los proyectos que tenemos con la Junta de Acción Comunal para sembrar la semilla de la agricultura urbana en los residentes, pero no lo hemos podido materializar”.
Inicia el sueño huertero
En septiembre de este año, los habitantes de Los Andes recibieron la visita de los profesionales de Tejidos Urbanos, el proyecto de la primera dama del Distrito, Carolina Deik, que busca embellecer y revitalizar los barrios y promover la cohesión social y el sentido de pertenencia.
Luz Adriana Forero, presidenta de la Junta de Acción Comunal, y varios de sus coequiperos, como Esperanza, atendieron la vista. “Nos propusieron trabajar mancomunadamente para montar una huerta comunitaria en el barrio”.

El sueño huertero ciudadano contaría con la asesoría técnica del Jardín Botánico, los recursos de la Fundación Universitaria Cafam (UNICAFAM) y los conocimientos de la Escuela de Turismo y Gastronomía de esta institución de educación superior.
En varias reuniones virtuales y presenciales, los actores distritales, privados y comunitarios acordaron que la futura huerta estaría ubicada en el parque Canal del Río Negro, puntualmente en una zona de 22,8 metros cuadrados al lado del CAI Rionegro.
También llegaron a la conclusión de montar dos camas elevadas en madera, cada una con una altura de un poco más de un metro, 2,4 metros de largo y 25 centímetros de profundidad. Estas estructuras solo albergarían plantas medicinales y aromáticas.
Por estar ubicada en los terrenos de un parque, la futura huerta debía contar con el aval del Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD), entidad administradora de estos espacios deportivos, recreativos y ambientales en la ciudad.

Mónica León, profesional del equipo de agricultura urbana del JBB en la localidad de Barrios Unidos, lideró el trámite del protocolo para la implementación o mantenimiento de huertas urbanas y periurbanas en espacio público.
“Les ayudamos a la Junta de Acción Comunal y UNICAFAM a hacer la solicitud del protocolo, un trámite que cuenta con varios requisitos. El IDRD, luego de evaluar todos los documentos, dio el aval para montar la huerta comunitaria”.
Por su parte, la Fundación Universitaria Cafam gestionó recursos para adquirir la madera de las camas, la tierra abonada y las plántulas de especies aromáticas y medicinales, un proceso que fue liderado por Luis Marín, docente y chef de la Escuela de Turismo y Gastronomía.
“También les brindamos asesoría técnica en el diseño de la huerta y en la selección de las 10 especies. Además, invitamos a participar en el proceso al personal de este CAI de la Policía Metropolitana”, informó Mónica.

Inauguración
El pasado miércoles 26 de noviembre, a las cuatro de la tarde, más de 30 habitantes del barrio Los Andes se dieron cita en el parque Canal del Río Negro para presenciar la inauguración de la cuarta huerta comunitaria del proyecto Tejidos Urbanos.
Esperanza Martínez fue una de las primeras en llegar. Vestía un chal de rayas vinotinto con gris, un pantalón negro y unos tenis de cuero con plataforma. Tenía su cabellera rubia recogida y se pintó los labios de un rojo encendido y las uñas de rosado y morado.
“Escogí una de mis mejores pintas para este evento. Tenía que estar muy elegante para el lanzamiento de nuestra huerta, un sueño comunitario que por fin se volvió realidad, y para saludar a la primera dama del Distrito”.
La ciudadana y varios de sus amigos recorrieron las dos camas elevadas de la nueva huerta, estructuras que fueron pintadas por UNICAFAM con colores azul celeste y café. 20 plántulas aromáticas y medicinales estaban listas para ser sembradas.

“No tuve que leer las fichas de las especies para saber que esta huerta iba a contar con menta, anís, tomillo, hierbabuena, salvia, lavanda, romero, pronto alivio, romero y limonaria. Las reconocí por sus hojas y olores y muchas de ellas están en mi casa”.
A las cinco de la tarde, Carolina Deik, la primera dama del Distrito, tomó el micrófono para hacer la apertura del evento. Inició su discurso con sentidos agradecimientos a la comunidad y a la Fundación Universitaria Cafam.
“Esta iniciativa de Tejidos Urbanos con UNICAFAM no habría tenido ninguna acogida si no fuera porque la comunidad vio aquí una verdadera oportunidad de generar lazos. Esta hermosa huerta es para la ciudadanía que ama la siembra”.
La primera dama también les agradeció a los profesionales del JBB por todo el acompañamiento y asistencia técnica; a la Policía Metropolitana por permitir montar la huerta al lado del CAI; y a la Escuela de Turismo y Gastronomía.

“Los procesos de huertas que lideramos con Tejidos Urbanos permiten generar germinados, una cosecha para el consumo y muchos lazos sociales. Tenemos la corazonada de que la comunidad de Los Andes se va a apropiar de la huerta de este bello barrio”.
Deik le rindió un homenaje a una de las lideresas que participó activamente en el proceso de la huerta. “La señora Ana falleció hace poco, pero dejó su granito de arena en esta huerta. Este es un homenaje a ella y a las personas que trabajan silenciosamente por su comunidad”.
También informó que Tejidos Urbanos seguirá transformando los barrios a través de la agricultura urbana. “Ya llevamos cuatro huertas: Los Andes en Barrios Unidos, el Renacer de la Sierra en Ciudad Bolívar y las de la Universidad Javeriana y Pardo Rubio en Chapinero”.
Diana Pérez, rectora de UNICAFAM, calificó como potente, valiosa y maravillosa a esta nueva huerta de la localidad de Barrios Unidos, un proyecto mancomunado fruto de la unión entre la academia, la comunidad y el Distrito.

“Estamos muy orgullosos por poder acompañar esta huerta con esa promesa a futuro de la soberanía alimentaria. Siempre he pensado que el conocimiento se construye conjuntamente con todos los actores y no solo desde la academia”.
María Claudia García, directora del Jardín Botánico, expresó que la articulación de diferentes actores es fundamental para que la agricultura urbana en la ciudad siga creciendo y fortaleciendo y consolidando nuevos tejidos sociales.
“El proyecto de Tejidos Urbanos une la voluntad y los recursos del sector privado, los vecinos y las instituciones públicas para transformar la ciudad a través de la agricultura urbana, una hermosa actividad que llevamos liderando desde hace más de dos décadas”.
Según García, la huerta de Los Andes permitirá fortalecer los lazos comunitarios y sanar el cuerpo y alma de los ciudadanos. “Es una huerta de plantas medicinales, tesoros que mejoran nuestro estado de salud y de ánimo”.

Luz Adriana Forero, presidenta de la Junta de Acción Comunal, afirmó que esta huerta comunitaria cumplió con su objetivo: relacionar a la comunidad en general con la universidad y las entidades del distrito.
“Eso es tejido social, buscar que la comunidad, alrededor de un proyecto, pueda crecer y fortalecer sus lazos. Estamos seguros que esta huerta va a llegar a un muy buen término; la vamos a cuidar y aprovechar de una manera sostenible”.
La inauguración también contó con las intervenciones de Mónica León, profesional de agricultura urbana del Jardín Botánico; y Manuel Arias, comandante del CAI Rionegro; quienes coincidieron en que ambas entidades seguirán apoyando el proceso huertero.
“Nuestro trabajo en esta huerta de Barrios Unidos no termina con la inauguración. El JBB le seguirá brindado asistencia técnica a la comunidad y el personal del CAI ayudará a cuidar el espacio; UNICAFAM le hará el cerramiento en los próximos días”.

Fiesta medicinal
La primera dama, acompañada por niños y habitantes del barrio, cortó un listón blanco como acto simbólico de la inauguración de la huerta del barrio Los Andes, un terruño agroecológico que será cuidado por la comunidad y UNICAFAM.
Varios de los asistentes se organizaron alrededor de las dos camas elevadas para reverdecerlas con 20 plántulas de menta, anís, tomillo, hierbabuena, salvia, lavanda, romero, pronto alivio, romero y limonaria.
Luego de una hora de trabajo huertero, los cajones llenos de tierra abonada reverdecieron con este material vegetal y empezaron a emanar un olor a sahumerio medicinal. La “botica” aromática del barrio Los Andes quedó lista.
“Yo sembré dos de unas especies que amo: la limonaria y el anís, plantas medicinales con las que preparó infusiones para curar el cuerpo y sanar el alma. Estoy segura que esta huerta va a motivar a mis vecinos a montar boticas en sus casas”, dijo Esperanza.

Los ciudadanos volvieron a sentarse en las sillas plásticas para disfrutar de una muestra gastrobotánica que prepararon los profesionales del Jardín Botánico y la Escuela de Turismo y Gastronomía de UNICAFAM.
Los chefs Diego Huertas (con su equipo de trabajo) y Luis Marín prepararon un postre conformado por cuatro texturas (espuma, mermelada, bizcocho y arequipe) y 15 ingredientes, como maíz pira, cubio, chachafruto y frijoles.
También deleitaron a los asistentes con una mistela de los Andes, una bebida dulce bautizada con el nombre del barrio y hecha a partir de una base de panela y hierbas medicinales como limonaria, salvia, mejorana, pronto alivio, poleo y anís, y algunas frutas.
El postre y la bebida deleitaron los paladares de la comunidad. Esperanza anotó todos los ingredientes en su celular y luego conversó con los chefs para que le dieran varias recomendaciones técnicas.

“Este fin de semana voy a sorprender a mis familiares y amigos con la mistela de los Andes, una bebida saludable y refrescante bendita para apaciguar las tardes frías bogotanas. Los ingredientes los obtendré de la huerta de mi casa o de este nuevo terruño lleno de vida”.
Mónica León, profesional del JBB que también lideró el fortalecimiento de las dos huertas de Tejidos Urbanos en Chapinero, en Pardo Rubio y la Universidad Javeriana, concluyó que la nueva huerta es para el disfrute y aprendizaje de la ciudadanía.
“Este espacio fue concebido como un escenario de aprendizaje colectivo y tendrá la función de promover la agricultura urbana, el cuidado del entorno y el desarrollo comunitario en la localidad de Barrios Unidos”.

