• Tejidos Urbanos, proyecto de la primera dama del Distrito, Carolina Deik, renaturalizó una zona de este barrio de la localidad de Suba que colinda con el río Bogotá.
  • 80 metros cuadrados fueron recuperados con una cobertura vegetal que fusiona la agricultura urbana, la jardinería y el tejido comunitario.
  • Este jardín es fruto de una articulación entre el Jardín Botánico de Bogotá, la Caja de Vivienda Popular, la Fundación Grupo Social, Caracol TV y la Fundación Pintuco.

Esperanza Rodríguez fue una de las primeras habitantes de Bilbao, un barrio de la localidad de Suba que empezó su urbanización a finales de la década de 1980 con la venta de miles de parcelas agrícolas por parte de los denominados loteros.

“Luego de pagar por el lote, con mi esposo comenzamos a construir la casa que se convertiría en el hogar de nuestros hijos. Llegamos a Bilbao hace 35 años cuando todo era un extenso campo lleno de hortalizas, vacas y caballos”.

Desde las ventanas del segundo piso de su vivienda, una fachada pintada de azul, Esperanza y su familia quedaron maravillados con el zigzagueo de una serpiente hídrica que fue venerada por los muiscas y la cual nace en el páramo de Guacheneque.

El vecino de su morada es el río Bogotá, el cuerpo de agua más importante del centro del país y cuyo nombre ancestral es Funza, una palabra que en lengua chibcha significa el “Varón poderoso” o el “Gran señor”.

En la zona verde que separa su casa de las aguas del también llamado “Alma de la sabana”, Esperanza empezó a darle forma a una huerta, un proyecto comunitario que contó con la ayuda de su hermana.

“Llegué al sector hace 25 años cuando todavía sobrevivían las huellas del campo. Como ambas tenemos sangre campesina y por eso somos expertas en el arte de sembrar, nos propusimos darle vida al sector con esta huerta”, aseguró Gloria María Rodríguez.

Mientras Bilbao se convertía en un sector residencial y comercial con las calles destapadas y polvorientas, las dos hermanas y varias vecinas sembraron miles de hortalizas, frutales y plantas medicinales y ornamentales.

“Además de brindarnos alimentos saludables, esta huerta se convirtió en el hogar de los colibríes y otras aves. Utilizamos tablas y partes de camas viejas para hacer un cerramiento que evitara el ingreso de los perros y las personas malintencionadas”.

Aunque el proyecto agrícola comunitario es uno de los mayores orgullos de las hermanas Rodríguez, hace un par de años empezaron a soñar con mejorar su aspecto y perfeccionar la técnica de siembra.

“Para eso era necesaria la ayuda de las entidades públicas o privadas. Transformar la huerta requería de muchos insumos, como tierra, plántulas, madera para montar nuevas camas o eras y un cerramiento más efectivo y armónico”.

Tejidos Urbanos

En diciembre de 2024, el sueño comunitario de transformar y fortalecer la huerta liderada por Esperanza, Gloria y otros adultos mayores, empezó a materializarse con la visita de profesionales de un nuevo proyecto de la primera dama del Distrito, Carolina Deik.

Se trataba de Tejidos Urbanos, una iniciativa de embellecimiento y revitalización de los barrios que también fomenta la cultura ciudadana y la cual cuenta con el apoyo de varias entidades del Distrito y empresas privadas.

Luego de recorrer varios puntos críticos de Bilbao, la estrategia tomó la decisión de trabajar en varios frentes: fortalecer las huertas comunitarias, aumentar otras coberturas vegetales y mejorar las fachadas de las viviendas.

“Nos pusimos muy contentos porque con todas esas actividades iba a mejorar mucho nuestra calidad de vida. No solo sería fortalecer la huerta, sino contar con un barrio mucho más lindo, verde y acorde a nuestras necesidades”, recuerdan las hermanas.

Durante todo 2025, Tejidos Urbanos se dedicó a buscar aliados privados y tramitar los permisos de intervención para revitalizar este sector del espacio público de la localidad de Suba. Además, los profesionales comenzaron a articularse con dos entidades del Distrito.

El proyecto de la primera dama se sumó #BogotáAColor, una campaña de la Caja de Vivienda Popular (CVP), con el apoyo de la Fundación Pintuco, que busca transformar las fachadas de las viviendas.

Por su parte, el Jardín Botánico de Bogotá (JBB) tendría a su cargo el fortalecimiento de las coberturas vegetales del barrio, como el arbolado joven, los jardines y huertas comunitarias como la que inició Esperanza hace varios años.

Según Germán Darío Álvarez, subdirector técnico operativo de la entidad, esta renaturalización inició con la plantación o replante de 60 árboles y arbustos en varios andenes y parques de Bilbao.

“Entre julio y octubre de 2025 renaturalizamos el parque Desarrollo Bilbao (16 replantes y 16 individuos nuevos) y plantamos 25 nuevos árboles y arbustos en varios contenedores de los andenes”.

Mientras Tejidos Urbanos encontraba las empresas privadas que iban a donar los materiales para transformar la huerta de las hermanas, el equipo de agricultura urbana del Jardín Botánico capacitó a la comunidad.

Cerca de 25 ciudadanos que hacen parte del grupo comunitario Biobilbao, incluidas Esperanza y Gloria, participaron en los cinco módulos del curso básico de agricultura urbana y al final recibieron un diploma que los certifica como huerteros.

“También dimos inicio a la adecuación de la huerta comunitaria, una zona de 80 metros cuadrados, con actividades como traslados de material vegetal, podas y trazado de un sendero”, informó Catalina Santos, coordinadora de agricultura urbana en Suba y Usaquén.

Un jardín agroecológico

Este año, el grupo que iba a transformar este sector de Bilbao, quedó completo. Al Jardín Botánico y la Caja de Vivienda Popular se sumaron la Fundación Grupo Social, Caracol TV y la Fundación Pintuco.

“Las empresas privadas iban a aportar todos los insumos y materiales para revitalizar la huerta de la señora Esperanza, como bultos de tierra abonada, madera para el montaje de las camas, plántulas y el cerramiento”, precisó Catalina Santos.

Los 80 metros cuadrados de este terreno que colinda con la ronda del río Bogotá, fue dividido en dos zonas: un jardín sensorial de 54 metros cuadrados y un área de especies comestibles y aromáticas de 26 metros cuadrados.

Diana Castro, ingeniera del equipo de jardinería del JBB, se encargó del montaje del jardín sensorial, una nueva cobertura vegetal que combina especies aromáticas, medicinales y ornamentales, algunas de ellas nativas.

“Es sensorial porque contamos con plantas de diferentes texturas, colores y olores. Las empresas privadas nos donaron especies como tomillo, orégano, lavanda, romero, salvia de Bogotá, bella a las once, hortensia, lantana y fucsia”.

En la zona comestible y aromática, operarios del JBB montaron 14 camas en madera (siete elevadas y siete a ras del suelo). Los aliados privados donaron todo el material para estas estructuras, además de tanques para recoger el agua lluvia, composteras y el nuevo cerramiento.

La antigua huerta comunitaria se iba a convertir en un jardín biodiverso, agroecológico y sensorial. “Cuando me preguntaron qué nombre le íbamos a poner, inmediatamente pensé en una de mis nietas: Esmeralda”, apuntó Esperanza.

Inauguración

Tejidos Urbanos escogió el martes 5 de mayo para inaugurar la nueva cobertura vegetal del barrio Bilbao, una celebración que inició a las nueve de la mañana con la presencia de más de 100 personas.

El evento arrancó con las palabras de Carolina Deik. “Hoy le estamos cumpliendo un sueño a la comunidad con la transformación y revitalización de este espacio, un largo proceso que logramos sacar adelante a través de la articulación entre el Distrito y la empresa privada”.

Según la primera dama del Distrito, Bilbao ha sido todo un reto en esta iniciativa de revitalización. “Tuvimos muchas dificultades con los permisos para intervenir este espacio público. Sin embargo, con mucha fe y la paciencia de todos los aliados, lo llevamos a buen fin”.

Deik le agradeció a cada una de las entidades y empresas privadas. “Al Jardín Botánico por la asesoría técnica, a la Caja de Vivienda Popular por embellecer las fachadas de más de 200 casas y al Grupo Social, Caracol TV y Pintuco por sus grandes y generosas intervenciones y aportes económicos”.

La comunidad fue la gran protagonista en su discurso. “Este nuevo jardín es para los habitantes del sector. El corazón de Tejidos Urbanos es consolidar proyectos comunitarios sostenibles y por eso ahora ustedes tienen la tarea de mantenerlo hermoso”.

La revitalización ambiental de Bilbao no termina con la transformación de este jardín biodiverso, agroecológico y sensorial. La primera dama le aseguró a la ciudadanía que la meta es intervenir 720 metros cuadrados en el parque lineal de la ronda del río Bogotá.

“De este total, 400 metros cuadrados se van a convertir en huertas o jardines biodiversos. Hoy estamos presenciando el inicio de un sueño verde en el que seguiremos trabajando a través del Distrito y la empresa privada”.

María Claudia García, directora del Jardín Botánico, destacó la articulación privada, pública y comunitaria que Tejidos Urbanos está haciendo para fortalecer y aumentar las coberturas vegetales de la ciudad.

“Bilbao fue una aventura que ya está transformando vidas. Este nuevo jardín biodiverso es fruto de ese trabajo mancomunado donde la empresa privada donó todos los insumos y la comunidad participó en el diseño y la selección de las especies”.

La directora aseguró que el jardín La Esmeralda es una combinación de plantas aromáticas y comestibles, una jardinería biodiversa que les va a brindar alimento y refugio a la fauna, en especial a los polinizadores. 

“La nueva cobertura vegetal nos va a ayudar a recuperar la ronda del río Bogotá. Las diversas especies le brindarán nuevos olores y colores a la zona y además van a mejorar la calidad del aire. Hoy le cumplimos el sueño a la comunidad de transformar un territorio”.

Por último, Juan Carlos Fernández, director de la Caja de Vivienda Popular, expresó que la transformación ambiental y de las viviendas de Bilbao es una muestra de que el sector privado y público sí pueden trabajar de la mano.

“Unidos logramos mucho más impacto que solos y eso lo demostramos en este proyecto de revitalización de Bilbao. Los habitantes del barrio ahora cuentan con mejores condiciones porque logramos equilibrar la cancha de trabajo”.

Terminadas las intervenciones protocolarias, la comunidad y los trabajadores de las entidades y empresas aliadas ingresaron al nuevo jardín para renaturalizarlo con la siembra de 160 plántulas comestibles y aromáticas que llevó el Jardín Botánico.

Sandra Moreno y Nubia Cifuentes, profesionales del equipo de agricultura urbana del JBB, se encargaron de dar las indicaciones técnicas para esta siembra, actividad que contó con la participación de un grupo de voluntarios de Caracol TV.

“Nos vamos a dividir en varios grupos para sembrar especies como lechuga, acelga, remolacha, rábano, perejil liso, borraja, sábila y caléndula en las 14 camas que conforman este jardín biodiverso”.

Durante aproximadamente una hora, cientos de manos ayudaron a reverdecer mucho más los 80 metros cuadrados del jardín La Esmeralda, un nuevo tesoro botánico de Suba que será cuidado por la comunidad.

Al finalizar la jornada, Natalia Clavijo, ingeniera forestal del JBB, lideró el replante de seis árboles y arbustos en varias zonas del barrio. “Uno de ellos está ubicado al final del jardín biodiverso. Con este replante ya sumamos 66 individuos vegetales nuevos en Bilbao”

Esperanza, con una expresión de felicidad que le cubría todo el rostro, recorrió el nuevo jardín con su hermana y otras amigas. “Cumplir un sueño siempre será motivo de celebración. Estamos inmensamente agradecidos con Tejidos Urbanos, el Distrito y las empresas privadas por transformar nuestra antigua huerta en un jardín lleno de biodiversidad”

Jhon Barros
Author: Jhon Barros

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Jardín Botánico de Bogotá