• #BogotáEsMiHuerta te invita a conocer los 10 bancos de semillas agroecológicas que consolidó el Jardín Botánico durante esta administración.
  • Están ubicados en las localidades de Engativá, Rafael Uribe Uribe, Suba, Usme, Sumapaz, Bosa, Fontibón, San Cristóbal, Chapinero y Kennedy.
  • Estos reservorios son custodiados por huerteros y huerteras y funcionan a través de préstamos de semillas nativas y criollas.

En 2020, el Jardín Botánico de Bogotá (JBB) se trazó una de sus metas más ambiciosas: consolidar 10 bancos de semillas agroecológicas en varias localidades de la ciudad, reservorios ancestrales que serían custodiados por la ciudadanía.

Jaime Aguirre y el ingeniero en agroecología Juan David Córdoba, fueron designados para tal fin, una estrategia del proyecto de inversión de agricultura urbana y periurbana que fue incluida en el Plan de Desarrollo de la actual administración. 

“El objetivo era conformar un banco institucional en el JBB (localidad de Engativá) y nueve comunitarios, sitios donde rescataríamos semillas nativas y criollas como papa, maíz, quinua, amaranto, frijol, tomate y otras variedades”, informó en su momento Aguirre.

Según Córdoba, el banco madre del JBB se encargaría de surtir de semillas a los comunitarios. “Todos funcionarían a través de préstamos, es decir que por cada semilla que un ciudadano obtenga, deberá devolver el doble”.

El primer paso fue seleccionar los sitios para el montaje de los bancos comunitarios. Luego de una socialización en el territorio, fueron escogidas las localidades de Rafael Uribe Uribe, Suba, Usme, Sumapaz, Bosa, Fontibón, San Cristóbal, Chapinero y Kennedy.

En cada una de las localidades fueron realizados talleres sobre biología, botánica, almacenamiento adecuado, extracción y las mejores técnicas para sembrar las semillas de una manera agroecológica.

“Cada uno de los bancos contará con una estantería de dos metros de alto por uno de ancho y seis repisas, donde se ubicarán los frascos de vidrio hermético para guardar las semillas criollas y nativas”, apuntó Córdoba.

Uno de los procesos más largos fue encontrar la principal materia prima para la puesta en marcha de los bancos: las semillas con manejo agroecológico, es decir aquellas que fueron sembradas sin ningún tipo de químico.

“Nuestro principal proveedor fue el resguardo indígena Cañamomo, que hace parte de la Red Nacional de Semillas de Colombia. También trabajamos con custodios de semillas en los departamentos de Nariño, Antioquia y Boyacá”, precisaron los expertos.

Los bancos fueron surtidos con 21 especies de 48 variedades de semillas criollas y nativas, como maíces y habas de colores, frijoles de altura, tomates, cebada cervecera, entre otros.

Entre 2022 y 2023, el Jardín Botánico realizó los lanzamientos de los 10 bancos de semillas agroecológicas. El primero fue el banco madre de la entidad, ubicado dentro de una de sus malocas, y el último el de la localidad de Kennedy.

Todos son custodiados por huerteros y huerteras de cada una de las localidades, ciudadanos o grupos que llevan varios años trabajando en la agricultura urbana y la conservación de semillas nativas y criollas.

“Uno de los principales requisitos para poder acceder a las semillas de los bancos es que sean sembradas en las huertas. Cuando llegue la cosecha, deberán devolver el doble de la cantidad que sacaron”, enfatizó Córdoba.

Martha Liliana Perdomo, directora del JBB, aseguró que estos 10 bancos de semillas se convierten en uno de los proyectos más importantes e icónicos de la ciudad.

“Estos bancos son un método alternativo de administración colectiva donde se incentiva a las comunidades a implementar el préstamo o trueque para intercambiar material vegetal y semillas”.

#BogotáEsMiHuerta te invita a conocer la primera red de bancos de semillas agroecológicas de la capital del país, reservorios donde la ciudadanía y la ancestralidad son protagonistas.

Para mayor información sobre estos bancos, la ciudadanía puede escribir un correo a agriculturaurbana@jbb.gov.co.

1. Jardín Botánico: el banco madre

Una pequeña maloca resguarda el banco institucional de semillas agroecológicas del Jardín Botánico. Cuenta con varias repisas elaboradas con madera reciclada donde fueron organizados más de 150 frascos de vidrio que contienen 21 especies y 48 variedades de semillas criollas y nativas de Colombia.

Algunas de las variedades de papas y maíces de este banco son sembradas en las parcelas que fueron montadas en unas zonas de la huerta del JBB. “A futuro vamos a experimentar con otras especies”, informó Córdoba.

Es llamado banco madre porque se encarga de surtir de semillas a los nueve bancos comunitarios. Tiene la función de salvaguardar semillas que, por las dinámicas de producción intensiva y la tecnología, han sido olvidadas.

“Los interesados pueden acercarse al banco del Jardín Botánico y gestionar en calidad de préstamos determinado número de semillas por un periodo de tiempo que se establecerá de común acuerdo con nosotros”, precisó la directora del JBB.

Para Perdomo, este banco generará intercambios con la ciudadanía basados en la confianza, el respeto por la tradición y la valoración de la semilla como punto de origen de la seguridad alimentaria de un grupo o colectividad.

“En Bogotá se destaca el trabajo realizado por la comunidad muisca como custodios de semillas, quienes han venido gestionando el intercambio y el rescate de especies y variedades en desuso, buena parte de ellas con alto valor nutricional”.

2. Rafael Uribe Uribe: el banco de los adultos mayores

El Centro de Desarrollo Comunitario (Cedeco), un sitio del barrio Palermo Sur donde asisten adultos mayores, madres cabeza de familia, personas con discapacidad y víctimas de la violencia, es el hogar del banco de semillas agroecológicas de la localidad de Rafael Uribe Uribe. 

Este lugar lleva varios años trabajando en la agricultura urbana y logró montar dos huertas comunitarias: una para los proyectos sociales del centro y otra de Casitas Bíblicas, una corporación que lidera actividades comunitarias con las personas de la tercera edad.

Zoila Cueto, coordinadora de Fe y Alegría del Cedeco, será la encargada de liderar este banco de semillas y seleccionar a los huerteros que podrán recibir los préstamos.

“Este banco es un patrimonio de la comunidad de la localidad que debemos cuidar, proteger y sentirnos todos partes de él. A través de las semillas vamos a volver a nuestras raíces”.

El reservorio de semillas de Rafael Uribe Uribe cuenta con varias variedades de maíz, frijol, trigo, haba, cilantro, quinua, cebada, amaranto, arveja, uchuva y lechuga. Las solicitudes para los préstamos serán el último miércoles de cada mes en el Cedeco, entre las 10 y 11 de la mañana.

3. Suba: un banco en una huerta familiar

El banco de semillas agroecológicas de Suba está en una de las huertas más prósperas de la localidad, un terruño ubicado en una zona rural y manejado por María Isabel Orjuela y su hija Alexandra Arias. 

Se trata de la huerta Micaela (calle 158 # 110 – 15), un proyecto agroecológico de 1.250 metros cuadrados llenos de hortalizas, plantas medicinales y frutales que nació hace más de seis años. También alberga una granja con conejos y otros animales de corral.

Huertas de Suba

“Este banco de semillas fue diseñado bajo un modelo colaborativo que prioriza el rescate de especies nativas que, en tiempos antiguos, formaban la canasta básica de alimentos de nuestros ancestros”, dijo Wilson Rodríguez, coordinador de agricultura urbana del JBB.

La localidad de Suba se ha caracterizado por su organización social en materia de huertas urbanas y periurbanas y es modelo para muchos otros sectores debido al arraigo a los saberes y conocimientos ancestrales de sus comunidades.

“La huerta Micaela ha querido acoger el acompañamiento y apoyo técnico del Jardín Botánico para custodiar, conservar y multiplicar las diferentes especies y variedades de semillas de plantas nativas y criollas”, apuntó Rodríguez.

4. Sumapaz: un banco con aroma a páramo

La localidad de Sumapaz, la más extensa de Bogotá y que hace parte del páramo más grande del mundo, cuenta con su propio banco o reservorio de semillas nativas y criollas en el corregimiento de Nazareth.

Está ubicado en el Parque Temático Chaquén, un proyecto de la Subred Sur donde se realizan procesos de seguridad alimentaria, ecoterapia, sistemas productivos saludables, agricultura urbana, plantas medicinales y recuperación de semillas ancestrales.

El banco de semillas de Sumapaz tendrá un manejo distinto. “En lugar de semillas, vamos a dar plántulas germinadas. Esto se debe a que el Parque Chaquén cuenta con el espacio y la capacidad para propagar y germinar las semillas”, dijo Rodríguez.

Luego de recibir una plántula germinada, la persona deberá sembrarla en su terreno y sacarle las semillas. “El compromiso es que le retribuyan varias semillas al banco para que sean utilizadas en posteriores procesos de germinación”.

Para Yeison Páez, coordinador del parque Chaquén, ser guardianes del banco de semillas de Sumapaz va a permitir ampliar las temáticas que son abordadas con la comunidad en este lugar del corregimiento de Nazareth.

“Le apuntamos a recuperar las semillas nativas que se han ido perdiendo con el paso de los años en Sumapaz. Vamos a rescatar esa historia a través de un trabajo con las personas mayores del territorio”.

5. Usme: el banco de la Muralla Verde

El proyecto agroecológico de Julio Salazar, un agrólogo y licenciado en química y biología que lidera varios procesos de agricultura urbana y educación ambiental, fue escogida como el hogar del banco de semillas de la localidad de Usme.

La Muralla Verde, nombre de esta huerta llena de hortalizas, frutales y plantas medicinales y ubicada en el barrio Tihuaque, es el sitio al que pueden acudir los huerteros y huerteras de esta localidad para acceder a los préstamos de semillas.

Para Salazar, este es uno de los mayores logros de su huerta, un sitio de 144 metros cuadrados dividido en más de 20 parcelas. “Con este banco voy a fortalecer el proyecto de educación ambiental que trabajo con los niños y jóvenes del barrio”.

Según el custodio del banco de Usme, el objetivo es que los huerteros saquen semillas de este lugar, “las siembren en sus terrenos y luego devuelvan cierta cantidad al banco. Este es un proyecto muy importante porque rescata la ancestralidad”.

6. Bosa: el banco de la comunidad muisca

El Cabildo Indígena Muisca de Bosa, un grupo conformado por descendientes de los antiguos pobladores del territorio de Bacatá, será el encargado de custodiar el banco de semillas agroecológicas de esta localidad del sur de la ciudad.

Esta organización le ha dado vida a 45 huertas comunitarias, terruños agroecológicos liderados por mujeres y hombres descendientes de este pueblo anfibio que cuentan con un gran conocimiento sobre la conservación de las semillas.

El reservorio ancestral está ubicado en las instalaciones del cabildo, ubicado en el barrio Bosa San Bernardino. Sus miembros se encargarán de aprobar las solicitudes de los ciudadanos para obtener las semillas del banco. 

“Las personas del cabildo son grandes conocedoras de las semillas nativas y criollas. Con este banco, el objetivo es que otros huerteros las siembren en sus terrenos para así rescatar la ancestralidad de los muiscas”, dijo Sindy Rivera, profesional del JBB.

Este banco de semillas hace parte de un convenio firmado entre el JBB y el cabildo que busca fortalecer los procesos de agricultura urbana con un enfoque etnocultural.

“Cumplimos un sueño que veníamos persiguiendo desde hace mucho tiempo: contar con un banco de semillas propio. Gracias al JBB por ayudarnos en nuestra lucha por conservar la ancestralidad muisca”, expresó Martha Orobajó, una de las líderes muiscas del cabildo.

7. Fontibón: el banco de los misak

El banco de semillas agroecológicas de esta localidad del occidente de Bogotá está ubicado en la Casa de Pensamiento Intercultural Misak del barrio Zona Franca, un sitio donde más de 140 niños y niñas indígenas reciben herramientas educativas sobre sus raíces ancestrales y culturales.

Los frascos de vidrio con las semillas criollas y nativas están organizados en un stand dentro del “poto kuakik”, una choza con paredes de bahareque donde los misak se reúnen a dialogar alrededor de una fogata. 

“Este banco de semillas agroecológicas será un espacio de puertas abiertas que permitirá rescatar la ancestralidad. La siembra de las semillas nativas y criollas va a crecer a través de este sitio. Todos son bienvenidos”, dijo Miguel Tumiñá, gobernador del cabildo indígena.

El Cabildo Indígena Misak, que cuenta con una huerta comunitaria desde el año 2017, será el encargado de custodiar las semillas, aprobar los préstamos comunitarios y establecer las fechas para participar en el banco. 

“Estamos seguros que este banco nos va a permitir continuar con el rescate de nuestra ancestralidad. Además, otras huertas de Fontibón van a poder sembrar semillas libres de químicos y así alimentarse de una forma sana”, apuntó María Turubalá, indígena misak.

8. San Cristóbal: un banco entre las nubes

El Parque Ecológico Distrital de Montaña Entrenubes, una de aulas ambientales administradas por la Secretaría de Ambiente, alberga el banco de semillas agroecológicas de la localidad de San Cristóbal.

El Jardín Botánico escogió este parque debido a varios procesos comunitarios de agricultura que lidera, como las dos huertas familiares donde los campesinos de la zona vuelven a conectarse con sus raíces.

12 huerteros y huerteras de San Cristóbal serán los encargados de custodiar las semillas del banco. “Somos personas de diferentes edades que compartimos el amor por la agricultura”, dijo Martín Sanabria.

Este grupo evaluará cada una de las solicitudes para acceder a las semillas nativas y criollas. “En este proceso verificaremos los tamaños y condiciones de las huertas para saber qué tipo de especies son las que pueden sembrar”, expresó Martín.

La comunidad podrá ir a Entrenubes los días sábados, entre las 9 y 11 de la mañana, para diligenciar el formato de préstamos de semillas.

“Este banco es un regalo caído del cielo donde todos van a aprender a sembrar y cosechar las semillas que cultivaban nuestros antepasados. Vamos a hacer trueques para que este reservorio crezca”, concluyó el huertero.

9. Kennedy: el banco de Techotiba

El banco de semillas agroecológicas de la localidad Kennedy, un antiguo territorio muisca que en el pasado fue una extensa laguna rodeada por cultivos, está ubicado en el Centro de Desarrollo Comunitario (CDC) del barrio Timiza.

Yaneth Baranoha, líder de la huerta Guaricha, será la encargada de liderar el proceso de los préstamos de semillas, un nuevo trabajo que se suma a su rol como líder social y ambiental del territorio. 

También participarán las personas que lideran la BibloHuerta Lago Timiza y el Jardín Afrobogotano Orisha Oko, una huerta de saberes ancestrales de la comunidad afro.

“Este será el banco de semillas criollas y nativas de Techotiba, nombre dado por los muiscas al territorio que hoy conocemos como Kennedy. Este pueblo indígena era experto en cultivar, en especial maíz”, dijo Yaneth.

Para la huertera, el banco de semillas de Kennedy será un nuevo laboratorio de aprendizaje. “Como custodia de este banco, una de mis metas es que las huertas de la localidad tengan muchas semillas limpias”.

10. Chapinero: el banco de la localidad diversa

En El Oasis, un proyecto social liderado por la fundación Fondacio y la Corporación Social Emilista, funciona el banco de semillas agroecológicas de Chapinero, la localidad más diversa de la capital del país. 

Este reservorio ancestral está ubicado en una zona rural (kilómetro cinco de la vía que conduce hacia La Calera), en una casa del barrio de San Luis situada a 3.100 metros de altura en las montañas del noreste de Bogotá. 

“El Oasis nació en 2011 con el fin de convertirse en un lugar al servicio de los habitantes y como un verdadero puente entre las realidades locales. Tenemos un huerto y varios módulos productivos con materiales recuperados”, aseguró la fundación.

Según Wilson Rodríguez, coordinador de agricultura urbana, desde 2021 El Oasis recibe asistencia técnica del JBB y fortalecimientos con insumos como compost, plántulas y tierra abonada

“La fundación Fondacio será la encargada de custodiar las semillas del banco. También tendrá la tarea de aprobar los préstamos de semillas a la comunidad, un proceso que contratará con nuestro apoyo y asesoría”.

Jhon Barros
Author: Jhon Barros

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Jardín Botánico de Bogotá