- A mediados de marzo, este proyecto de la primera dama del Distrito, Carolina Deik, presentó su primera huerta comunitaria.
- Se trata de un terreno de 73 metros cuadrados ubicado en la Junta de Acción Comunal del barrio Pardo Rubio, en la localidad de Chapinero.
- Ocho adultos mayores han sacado adelante las 100 plántulas que conforman la huerta y se alistan para cosechar los alimentos.

Transformar la ciudad desde los barrios con acciones como el embellecimiento y revitalización de los espacios públicos y promover la cohesión social y el sentido de pertenencia a través de una articulación entre las empresas privadas y el Distrito.
En eso consiste Tejidos Urbanos, un proyecto de Carolina Deik, la primera dama del Distrito, que está estructurado en dos ejes: intervenciones urbanas para recuperar zonas deterioradas y ciclos de formación con universidades.
La agricultura urbana, un programa liderado desde 2004 por el Jardín Botánico de Bogotá (JBB) también hace parte de esta estrategia que iniciará en Kennedy, Barrios Unidos, Rafael Uribe Uribe, Suba, Chapinero, Ciudad Bolívar, Fontibón y Engativá.
“El equipo de la primera dama se comunicó con nosotros para trabajar de manera articulada en la consolidación de nuevas huertas urbanas comunitarias”, dijo Germán Darío Álvarez, subdirector técnico operativo del JBB.
Para consolidar la primera huerta de Tejidos Urbanos, Álvarez le propuso al equipo de la primera dama distrital trabajar en un predio con cerramiento de 73 metros cuadrados ubicado al lado del comedor comunitario del barrio Pardo Rubio, en la localidad de Chapinero.

En este sitio, Mónica León, coordinadora de agricultura urbana del JBB en la localidad, asesoraba sobre los trámites del protocolo de huertas en espacio público a María Concepción Gama, presidenta de la Junta de Acción Comunal (JAC) del barrio.
“Siempre habíamos soñado con tener una huerta y por eso radicamos toda la documentación ante el Departamento Administrativo de la Defensoría del Espacio Público (DADEP), entidad encargada de administrar este predio del espacio público”, mencionó la líder social.
La huerta debía iniciar desde cero: el terreno estaba gobernado por el pasto kikuyo. Ocho adultos mayores del barrio y operarios del JBB estaban limpiando la zona cuando los profesionales de Tejidos Urbanos los visitaron.
“Nos dijeron que las empresas Sodimac – Homecenter y la Constructora Bolívar nos iban a aportar insumos como tierra abonada y madera para construir las camas elevadas”, recuerda con alegría María Concepción, más conocida como Conchita.
Mientras llegaban los insumos, Mónica les ayudó a hacer el diseño de la huerta y les informó que la entidad les donaría todo el material vegetal necesario para reverdecer la huerta: 100 plántulas de 14 especies.
Adultos mayores como Conchita, Jorge Enrique Guerrero y Jaime Cristancho, encargado de la huerta del Centro de Desarrollo Comunitario Titos Garzón, participaron en el montaje de la huerta con el material de las empresas privadas.

“Construimos ocho camas: seis en cajones rectangulares y dos circulares en forma de mandala. Esta actividad fue realizada entre el JBB y la comunidad durante una semana de fuerte trabajo”, apuntó León.
La huerta fue dividida en dos zonas: una con suelo blando (dos camas circulares y cuatro rectangulares) y una dura (dos camas rectangulares). “Fue un trabajo duro, pero estábamos felices por ver materializado nuestro sueño”, precisó Conchita.
La nueva huerta
El viernes 14 de marzo, Carolina Deik conoció la primera huerta del proyecto Tejidos Urbanos. El lanzamiento también contó trabajadores del Jardín Botánico, la Alcaldía Local de Chapinero, Sodimac – Homecenter, Constructora Bolívar y la Universidad Javeriana.
“Quedé muy satisfecho con todo el trabajo que hicimos en esta huerta. Pude compartir mis conocimientos en agricultura urbana y aprendí más de los expertos. Hoy sembramos las 100 plántulas”, dijo Jaime Cristancho, líder de la huerta Titos Garzón.
Las manos de cerca de 50 personas se encargaron de pintar de verde la huerta con la siembra de remolacha, acelga, repollo verde, repollo morado, cebolla, zanahoria, arveja, tomate cherry, salvia, orégano, hinojo, romanesco, caléndula y lechuga mostaza.

Mónica León, la profesional del JBB que asesoró técnicamente a la comunidad, les dio varias recomendaciones para sembrar de una manera adecuada en las ocho camas del nuevo terruño agroecológico.
Los sembradores se dividieron en ocho grupos, uno por cama, e introdujeron las 100 plántulas en la tierra abonada. “Cada una de las estructuras cuenta con especies distintas que sembramos con distancias entre los 20 y 25 centímetros”.
¡A cosechar!
Luego del lanzamiento de la huerta de la JAC del barrio Pardo Rubio, Conchita, Jorge Enrique Guerrero, Jaime Cristancho y los otros cinco adultos mayores del barrio, le brindaron todos los cuidados para que las plantas crecieran adecuadamente.
“Desde mediados de marzo, cuando fue montada la huerta, la visitamos casi a diario para realizar actividades como el deshierbe, riego y fertilización. El Jardín Botánico nos ha visitado varias veces para darnos consejos”.

Tras cuatro meses desde su nacimiento, la huerta de la junta de este barrio ubicado en los cerros orientales de la localidad de Chapinero luce llena de verde y la mayoría de las plántulas están listas para cosechar.
“Nuestro compromiso es repartir las hortalizas y plantas medicinales entre las personas que participamos. Lo que más nos gusta es que vamos a consumir alimentos saludables; acá no utilizamos ningún químico”.
Según Mónica, uno de los compromisos para que Tejidos Urbanos escogiera a este terruño como la primera huerta del proyecto, es que la comunidad se apropiara del sitio y continuara con las actividades de la agricultura urbana.
“Los adultos mayores de Pardo Rubio han cumplido y por eso la huerta luce verde y con las plantas ya desarrolladas. Estamos seguros que van a seguir con el proceso y desarrollarán nuevos proyectos”.
Conchita aseguró que la comunidad está bastante comprometida con la huerta. “La vamos a cuidar mucho porque queremos contar con alimentos sanos. A mediano plazo vamos a involucrar a más personas del barrio”.



Felicitaciones que bello reporte
Siempre que se trabaja en concordancia, entidades y comunidad se logran procesos que perduran en el tiempo.
Huerta comunitaria Sembradores de Esperanza del parque Gilma Jiménez