- La huerta de este parque ecológico de Suba recibió 100 papas y cubios nativos del banco de semillas agroecológicas del Jardín Botánico de Bogotá.
- Huerteros y líderes indígenas del cabildo muisca de la localidad sembraron cuatro variedades: papas yema de huevo, pepina roja y ratón, y cubio blanco.
- Este es el primer paso para que el Mirador de los Nevados, aula ambiental de la Secretaría de Ambiente, cuente con un banco de germoplasma de tubérculos nativos.

Yaneth Franco conoce a la perfección la historia del Mirador de los Nevados, un parque ecológico distrital de montaña de seis hectáreas ubicado en los cerros de Suba y donde se realizan actividades de educación ambiental y conservación de la flora y fauna nativa.
Según esta huertera con sangre boyancense, los dominios de esta aula ambiental de la Secretaría Distrital de Ambiente fueron terrenos sagrados para los muiscas, un pueblo indígena anfibio que habitó en la sabana de Bogotá.
“Este lugar fue un cementerio donde enterraron varios de los caciques y muchos de sus tesoros. La montaña también era un sitio de adoración de los muiscas y uno de los lugares donde sembraban sus plantas ancestrales”.
En la década de 1950, debido a la acelerada urbanización de Bogotá, la zona montañosa quedó en ruinas por el uso de dinamita para extraer piedras, arenas y carbón. “El tesoro de los indígenas se convirtió en una cantera, la cual funcionó durante varias décadas”.

El cese de esta hecatombe ambiental llegó en 1997, cuando la Alcaldía de Bogotá ordenó el cierre de la cantera para convertir el afectado predio en un parque que fusionara la historia, la tradición y los procesos de restauración ecológica.
A través de un convenio con la Universidad Nacional de Colombia, el Distrito le dio vida al Mirador de los Nevados, un parque que estuvo cuatro años en obra y el cual abrió sus puertas a la ciudadanía en 2001.
“Fue llamado así porque desde allí se pueden ver los nevados del Ruiz, Santa Isabel y Tolima. En el parque se plantaron muchas especies nativas del bosque andino y se construyeron senderos, miradores, plazoletas y obeliscos que honran la cultura muisca”.
En 2018, Yaneth fue testigo de la llegada de la agricultura urbana a este parque ecológico cuando la Secretaría de Ambiente destinó una extensa zona para el montaje de una huerta conformada por varias camas o eras.

“Como yo soy campesina y llevo muchos años liderando procesos huerteros, les pregunté a los profesionales de la entidad si podía participar. En 2019 me dieron unas camas para sembrar con un grupo femenino de danza conformado por adultas mayores”.
La huerta del Mirador de los Nevados recibió a otros grupos de agricultores urbanos de la localidad y a varios líderes del Cabildo Indígena Muisca de Suba. “En promedio participamos cerca de 20 personas que amamos sembrar y cuidar la naturaleza”.
Nuevos tesoros nativos
El Jardín Botánico de Bogotá (JBB), entidad que desde 2004 lidera el programa distrital de agricultura urbana y periurbana, ha sido un gran aliado en la huerta de esta aula ambiental donde no quedan rastros de la extracción de arenas, arcillas y gravas.
“Sus profesionales nos ayudan mucho con insumos como plántulas y tierra abonada. También recibimos asesoría técnica a través de talleres y capacitaciones que nos permiten mejorar los procesos huerteros comunitarios”.

En 2021, el JBB inauguró la primera ruta agroecológica de la ciudad en la localidad de Suba, una novedosa estrategia que busca incentivar y fortalecer el turismo ecológico en los proyectos de agricultura urbana.
‘Del sol y del agua’, nombre de la ruta, quedó conformada por las huertas Guerreros y Guerreras Unidos en Acción, Micaela, Jacana, Cobá, el hogar de las abejas y la del parque ecológico de montaña Mirador de los Nevados.
“Todos los huerteros e indígenas que participamos en la huerta del Mirador nos pusimos muy contentos porque íbamos a recibir la visita de muchos turistas nacionales y extranjeros. Estamos muy orgullosos por ser parte de la primera ruta agroecológica de Bogotá”, dijo Yaneth.

Cuando esta mujer con sangre campesina se enteró que el JBB iba a crear una red de bancos de semillas nativas y criollas en todas las localidades de la capital, proyecto que inició a finales de 2022, inmediatamente postuló al Mirador de los Nevados como el reservorio de Suba.
“El banco madre, ubicado en las instalaciones del JBB, iba a darles semillas a los bancos comunitarios. Yo soñaba con que el de mi localidad estuviera en esta hermosa huerta comunitaria, pero fue seleccionada la huerta Micaela”.
Aunque la noticia le causó mucha tristeza, Yaneth no echó al olvido su sueño. “En todas las reuniones con el Distrito seguí insistiendo en que el Mirador de los Nevados era ideal para albergar un banco de semillas”.

En junio de este año, la administradora del parque Mirador de los Nevados le informó que tenía proyectado hacer un préstamo de varias semillas al banco madre del Jardín Botánico para que la comunidad las sembrara en algunas de las 15 camas de la huerta.
“Me puse muy contenta porque eso nos iba a permitir darle vida a un futuro banco. Lo que necesitábamos era comenzar a sembrar semillas nativas y criollas de diferentes variedades en la huerta”.
Banco de germoplasma
Felipe Pinto, profesional de la estrategia de bancos de semillas del Jardín Botánico, recibió la solicitud del parque Mirador de los Nevados y luego se reunió con la administradora para ultimar los detalles.

“El préstamo sería de 75 papas nativas de tres variedades (yema de huevo, pepina roja y ratón) y 25 de cubio blanco, es decir 100 semillas en total. El compromiso era que el parque las sembrara y luego de un tiempo prudencial retornara al banco el doble de la cantidad suministrada”.
Para la entrega de estos tubérculos nativos, el equipo de rutas agroecológicas del JBB organizó una jornada de siembra comunitaria que contaría con la presencia de los huerteros y líderes del Cabildo Indígena Muisca de Suba.
“El objetivo era que la comunidad sembrara las papas y cubios nativos y además conociera las características de las cuatro variedades que le solicitaron a nuestro banco. También iban a sembrar semillas de caléndula y manzanilla”, dijo el profesional Luis Carlos Hernández.

El jueves 2 de julio, a las ocho de la mañana, más de 30 huerteros y descendientes de los muiscas se dieron cita en la huerta del parque Mirador de los Nevados para participar en la siembra comunitaria.
Yaneth fue la primera en llegar. Su rostro solo expresaba felicidad por ver materializado el inicio de su gran sueño. “Yo ya había sembrado unas papas que traje de Boyacá en dos camas. Pero hoy iba a conocer otras variedades que le darán vida a nuestro futuro banco”.
La actividad inició con intervenciones de los expertos del Jardín Botánico; la administradora del parque Mirador de los Nevados, profesional de la Secretaría de Ambiente; y Jeisson Triviño Cabiativa, gobernador del Cabildo Indígena Muisca de Suba.

Durante aproximadamente una hora, el ingeniero Felipe Pinto puso en contexto a la comunidad sobre la estrategia de bancos de semillas agroecológicas, un proyecto que a la fecha ha llegado a 13 localidades de la ciudad.
“Esta red está conformada por un banco madre, ubicado en el JBB, y el cual surte de semillas a los 12 comunitarios inaugurados a la fecha. Nuestro objetivo es que las 20 localidades cuenten con bancos para que toda la comunidad pueda hacer los préstamos”.
Según Felipe, la siembra de tubérculos nativos en el Mirador de los Nevados es el primer paso para la creación de un banco de germoplasma de semillas nativas y criollas, un nuevo proyecto que se enfocará en las papas.

“Hoy van a sembrar tres variedades de papas nativas, yema de huevo, pepina roja y ratón, pero el objetivo es que a futuro cuenten con las más de 10 que tenemos en el JBB. Este banco de germoplasma contará con toda nuestra asesoría técnica”.
Luego de conocer a qué distancia y profundidad deben sembrarse las papas y cubios, los más de 30 huerteros e indígenas se distribuyeron en varias de las camas de la huerta del Mirador de los Nevados para sembrar sus nuevos tesoros ancestrales y agroecológicos.
“Fue una experiencia maravillosa. El inicio de este banco de germoplasma de tubérculos nativos es la materialización de un sueño que tengo desde hace varios años y al cual le voy a dedicar mucho amor y trabajo”, concluyó Yaneth.


Excelente hacer estás huertas ecológicas, felicitaciones a los Ingenieros agroecológicos que trabajan en ésto
Felicitaciones, me encanta el tema estve una vez haciendo un recorrido ecológico, pero por no tener con quien ir no he podido hacerlo de nuevo, pero me alegra ver todo el progreso espero tener pronto alguna compañia para hEeacer de nuevo un bello recorrido .
MUCHOS MUCHOS MUCHOS exitos y bendiciones para todos